{"id":324,"date":"2021-02-16T08:15:06","date_gmt":"2021-02-16T08:15:06","guid":{"rendered":"http:\/\/enjusticia.es\/?p=324"},"modified":"2021-02-16T08:24:35","modified_gmt":"2021-02-16T08:24:35","slug":"apuntes-moral-derecho-penal-ii-pena-muerte-humanidad-los-metodos-ejecucion-debate-la-inyeccion-letal-los-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enjusticia.es\/?p=324","title":{"rendered":"APUNTES SOBRE MORAL Y DERECHO PENAL  (II) PENA DE MUERTE. HUMANIDAD EN LOS M\u00c9TODOS DE EJECUCI\u00d3N. EL DEBATE SOBRE LA INYECCI\u00d3N LETAL EN LOS ESTADOS UNIDOS:"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>En una de las secuencias m\u00e1s hilarantes de la que probablemente sea la obra maestra del cine espa\u00f1ol de todos los tiempos, El Verdugo \u2013Luis Garc\u00eda Berlanga, 1963-, las mentes geniales del propio Director, y su colaborador y guionista Rafael Azcona, sit\u00faan el di\u00e1logo desbaratado entre un joven empleado de pompas f\u00fanebres \u2013Nino Manfredi- y el viejo ejecutor de sentencias de una Audiencia cualquiera \u2013Pepe Isbert-, en el marco de un humilde y oscuro piso bajo de alg\u00fan barrio popular, que bien podr\u00eda ser el escenario abstracto de tantas pel\u00edculas espa\u00f1olas o italianas de la \u00e9poca.<\/p>\n<p><strong>Amadeo:<\/strong><em> Mire mire, lea usted, lea. No no, esos son parientes. La dedicatoria, toda la dedicatoria \u2013<\/em>exhorta el viejo verdugo, al tiempo que extiende al funerario\u00a0 al que ha tenido ocasi\u00f3n de conocer esa misma ma\u00f1ana en el transcurso de una ejecuci\u00f3n, su mayor tesoro personal: El\u00a0 libro dedicado por un prestigioso crimin\u00f3logo-.<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Luis:<\/strong> \u00a0-con voz temblorosa y ritmo entrecortado- <em>\u201cAl Maestro Amadeo en agradecimiento por su colaboraci\u00f3n. Corcuera.\u201d <\/em><\/p>\n<p><strong>Amadeo: <\/strong><em>\u00a1Un\u00a0 gran acad\u00e9mico! \u00a1un gran hombre! Tuvo que recurrir a mi. \u00a1Una gran satisfacci\u00f3n! De vez en cuando, se nos hace justicia <\/em>\u2013proclama ufano el personaje interpretado por Pepe Isbert-.<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Luis: <\/strong><em>Yo me voy, me est\u00e1 esperando el furg\u00f3n. &#8211;<\/em> el cohibido joven trata de hacer mutis-.<\/p>\n<p><strong>Amadeo:<\/strong><em> Es verdad, pobrecito, \u00bfC\u00f3mo lo han encontrado? <\/em><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Luis:<\/strong><em> Muy normal, tranquilo, sereno. <\/em>\u2013Ambos hombres se refieren al reo ajusticiado-.<\/p>\n<p><strong>Amadeo:<\/strong><em> Je, me hacen reir los que dicen que el garrote es inhumano. \u00bfQu\u00e9 es mejor, la guillotina? \u00bfUsted cree que hay derecho a enterrar a un hombre, hecho pedazos? <\/em><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Luis:<\/strong><em> Noo, yo de eso no entiendo. <\/em><\/p>\n<p><strong>Amadeo:<\/strong><em> Porque usted es un hombre de bien. Hace falta respetar al ajusticiado, que bastante desgracia tiene. \u00bfY qu\u00e9 me dice de los americanos? Deme, deme la mano. Meta aqu\u00ed los dedos.-<\/em>El anciano ejecutor de penas toma la mano de su interlocutor, y dirige sus dedos hacia el casquillo desnudo de una bombilla-<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Luis:<\/strong><em> \u00a1NO! <\/em><\/p>\n<p><strong>Amadeo:<\/strong><em> \u00a1Ah tiene miedo! Y eso que aqu\u00ed son s\u00f3lo 120 voltios. <\/em><\/p>\n<p><strong>Carmen:<\/strong><em> Pero padre, quiere dejar en paz esto, que estoy planchando <\/em>\u2013interviene ahora, desde un segundo plano, el delicioso personaje de la hija de Amadeo, interpretado por la gran Emma Penella-<\/p>\n<p><strong>Amadeo:<\/strong><em> Bien, pues la silla el\u00e9ctrica son miles de voltios. Los deja negros, abrasados. A ver d\u00f3nde est\u00e1 la humanidad de la famosa silla <\/em>\u2013reclama con su caracter\u00edstica voz cazallosa el viejo Isbert-<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Luis:<\/strong><em> Yo creo que la gente debe morir en su cama, \u00bfno?<\/em><\/p>\n<p><strong>Amadeo:<\/strong><em> Naturalmente, pero si existe la pena, alguien tiene que aplicarla\u201d<\/em><\/p>\n<p>Este di\u00e1logo surrealista, es la mejor aportaci\u00f3n de la ficci\u00f3n hispano-italiana al debate sobre la pena de muerte, de la misma manera que la imagen de los tres \u00faltimos verdugos nacionales en activo, entrevistados para la imprecsindible pel\u00edcula documental, <strong>Quer\u00eddisimos Verdugos<\/strong> \u2013Dir. Basilio Mart\u00edn Patino, 1973-, coloca el ojo del espectador sobre el aspecto m\u00e1s prosaico, vulgar y carente de solemnidad de la \u00faltima pena en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Quien conozca el trasfondo hist\u00f3rico de la gran obra de Berlanga, quiz\u00e1s estar\u00e1 de acuerdo en que los primeros ochenta minutos de metraje, constituyen la justificaci\u00f3n argumental de una pel\u00edcula que se reconduce a la ic\u00f3nica imagen de Jos\u00e9 Luis, sobrevenido Verdugo, llevado a rastras, y en estado de semi inconsciencia por los funcionarios de la prisi\u00f3n, hasta el poste en el que debe ejecutar a un hombre sereno \u2013interpretado por Manuel Alexandre- que, en palabras del director de la c\u00e1rcel, <em>est\u00e1 en paz<\/em>. Y es que, el eco sobre la forma poco decorosa en que el por entonces ne\u00f3fito ejecutor, Antonio L\u00f3pez Sierra \u2013a la postre, uno de los tres protagonistas del Documental de Mart\u00edn Patino-, \u00a0hab\u00eda afrontado la ejecuci\u00f3n de Pilar Prades, <em>La Envenenadora de Valencia<\/em>, se hab\u00edan expandido como el agua, entre la sociedad espa\u00f1ola de 1959, inspirando de forma ciertamente libre, no tanto el personaje de Jos\u00e9 Luis, pero si la escena del patio de la c\u00e1rcel, alrededor de la cual se construy\u00f3 el complejo argumental del largo.<\/p>\n<p>Como es de ver, el ritual de la pena de muerte, entra\u00f1a un componente de humanidad que ha sido percibido de forma evolutiva a lo largo de la historia. Desde\u00a0 la tortura, o la infamia indiscriminadas, hasta la b\u00fasqueda de una cierta asepsia en todo el procedimiento. Desde las ejecuciones p\u00fablicas hasta los actos privados y casi \u00edntimos. Desde la diversidad metodol\u00f3gica clasista, hasta la igualdad ante el verdugo.<\/p>\n<p>REVOLUCI\u00d3N FRANCESA Y SIGLO XIX. IGUALDAD ANTE EL VERDUGO<\/p>\n<p>Desde que en 1792 la hoja de la cuchilla se deslizara fatal sobre el cuello de <strong>Nicolas-Jacques Pelletier, <\/strong>encaramado en el cadalso de la parisina plaza de Gr\u00e8ve, \u00a0hasta la decapitaci\u00f3n del tunecino <strong>Hamida d&#8217;Jandubi, <\/strong>el 29 de septiembre de 1977, la guillotina fue el \u00fanico m\u00e9todo de ejecuci\u00f3n en la vecina Rep\u00fablica gala. Este tenebroso engendro mec\u00e1nico, arrancaba la vida del condenado de forma instant\u00e1nea, separando de un certero tajo cabeza y cuerpo. Sin embargo, y a pesar de los reparos y cr\u00edticas que le mereciera al que probablemente sea el personaje m\u00e1s caracter\u00edstico de la carrera cinematogr\u00e1fica de Pepe Isbert, lo cierto es que esta m\u00e1quina, cuya estampa anida en el imaginario colectivo universal como un s\u00edmbolo de odio, dolor y sangre, fue el producto de un profundo debate pol\u00edtico, jur\u00eddico y filos\u00f3fico, enmarcado en el contexto igualitarista marcado por \u00a0la Revoluci\u00f3n Francesa. De tal modo, la redacci\u00f3n definitiva, de los art\u00edculos 2 y 3 del novedos\u00edsimo C\u00f3digo Penal Franc\u00e9s de 1791, dispon\u00eda<em>: \u201c2\u00ba. La pena de muerte consistir\u00e1 en la simple privaci\u00f3n de la vida, sin que nunca se pueda ejercer ninguna tortura hacia los condenados. 3\u00ba. A todo condenado se le cortar\u00e1 el cuello\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esto no obstante, tampoco habla de o\u00eddas Don Amadeo, un\u00a0 hombre sencillo, incluso simple, hijo de su tiempo y sus circunstancias, cuando reivindica, con indisimulado orgullo patri\u00f3tico, el reconocimiento social de una cierta humanidad en su trabajo. Contrariamente a lo que muchas personas pudieran pensar, el garrote, arcaico mecanismo homicida de origen medieval, \u00a0se generaliz\u00f3 definitivamente en Espa\u00f1a como m\u00e9todo de ejecuci\u00f3n de condenas penales dictadas por los tribunales de la jurisdicci\u00f3n ordinaria, con <em>berlanguiana<\/em> ocasi\u00f3n. Celebrar\u00a0 <em>\u00abla grata memoria del feliz cumplea\u00f1os de la reina\u00bb <\/em>Do\u00f1a Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n-Dos Sicilias, joven esposa del otrora <em>Deseado<\/em>, Rey Fernando VII<em>.<\/em> De tal modo, el d\u00eda 28 de abril de 1832, fue publicada la Real C\u00e9dula que sell\u00f3 la \u00faltima suerte de los reos de muerte espa\u00f1oles hasta la promulgaci\u00f3n definitiva de la Constituci\u00f3n vigente \u2013con el breve <em>impasse<\/em> de la II Rep\u00fablica-. El texto, de gran inter\u00e9s historiogr\u00e1fico, responde al siguiente tenor literal:<\/p>\n<p><em>\u201cDeseando conciliar el \u00faltimo e inevitable rigor de la justicia con la humanidad y la decencia en la ejecuci\u00f3n de la pena capital, y que el suplicio en que los reos exp\u00edan sus delitos no les irrogue infamia cuando por ellos no la mereciesen, he querido se\u00f1alar con este beneficio la gran memoria del feliz cumplea\u00f1os de la Reina mi muy amada esposa, y vengo a abolir para siempre en todos mis dominios la pena de muerte por horca; mandando que adelante se ejecute en garrote ordinario la que se imponga a personas de estado llano; en garrote vil la que castigue delitos infamantes sin distinci\u00f3n de clase; y que subsista, seg\u00fan las leyes vigentes, el garrote noble para los que correspondan a la de hijosdalgo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Sirva lo anterior a t\u00edtulo ejemplificativo del modo en que mentes brillantes de todo tiempo han desenvuelto lo mejor de sus capacidades en la tecnolog\u00eda de la muerte legal, bajo el cobijo moral de la b\u00fasqueda denodada e inf\u00e9rtil de un atisbo de humanidad en el homicidio judicial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EL DEBATE SOBRE LA INYECCI\u00d3N LETAL EN LOS ESTADOS UNIDOS<\/p>\n<p>La pena de muerte en el mundo se reconduce a fr\u00edas estad\u00edsticas. Seg\u00fan datos de Amnist\u00eda Internacional, la legislaci\u00f3n penal de 56 pa\u00edses acoge modalidades del castigo capital, siendo China la naci\u00f3n que ejecuta de forma m\u00e1s masiva. En todo el orbe, aproximadamente 26.000 seres humanos, muchos de ellos menores de edad, permanecen encarcelados a la espera de la llamada del verdugo. S\u00f3lo en 2020, unas 657 personas han sido ajusticiadas. Las cifras son imprecisas. Una gran cantidad de naciones gobernadas mediante reg\u00edmenes pol\u00edticos no democr\u00e1ticos y opacos, entre ellos la propia Rep\u00fablica Popular China, no permiten elaborar un recuento exacto.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando se habla de pena de muerte en el mundo, o al menos en el primer mundo, el debate p\u00fablico se dirige a la posici\u00f3n insostenible de dos superpotencias democr\u00e1ticas. Jap\u00f3n, y Estados Unidos.<\/p>\n<p>El pa\u00eds del sol naciente est\u00e1 en la mirilla de las organizaciones abolicionistas y defensoras de los derechos humanos. La apertura a la prensa por primera vez de la c\u00e1mara de ejecuci\u00f3n en agosto de 2010, no atempera las cr\u00edticas a un sistema que se caracteriza por la m\u00e1s absoluta \u00a0falta de transparencia. Ni el reo ni su familia tienen derecho a conocer con antelaci\u00f3n la fecha en que tendr\u00e1 lugar el ahorcamiento. Ser\u00e1 la propia ma\u00f1ana se\u00f1alada por el Tribunal para la ejecuci\u00f3n cuando el reo recibe la noticia del inmediato desenlace del procedimiento,\u00a0\u00a0 y s\u00f3lo despu\u00e9s de que \u00e9ste haya tenido lugar el \u00f3bito ser\u00e1 notificado a la familia del condenado.<\/p>\n<p>La otra cara de la misma moneda la constituyen los Estados Unidos. En <em>la tierra de las oportunidades<\/em> el complejo procedimiento prev\u00e9 una larga serie de recursos e instancias, hasta llegar a la misma noche se\u00f1alada para la ejecuci\u00f3n, cuando el castigo podr\u00e1 ser a\u00fan detenido por la concesi\u00f3n graciosa del Gobernador del Estado de que se trate. As\u00ed, es usual que un mismo reo llegue recibir a lo largo de los entre diez y treinta a\u00f1os que dura su estancia en el <em>corredor de la muerte<\/em>, varias fechas de ejecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos tiempos, sin embargo, el debate sobre la pena de muerte en los EEUU, se encuentra m\u00e1s vivo que nunca. Es sabido que el Presidente Biden ha asumido el compromiso en firme de abolir la pena de muerte en el \u00e1mbito federal, y a trabajar por la paulatina supresi\u00f3n del castigo en las legislaciones estatales.<\/p>\n<p>El contexto est\u00e1 fuertemente influenciado por la controversia acerca de la metodolog\u00eda empleada.<\/p>\n<p>La Sentencia del Tribunal Supremo, en el <strong>caso Furman contra el Estado de Georgia<\/strong>, dictada en 1972, constituye un punto de inflexi\u00f3n en la discusi\u00f3n p\u00fablica sobre la pena capital. La Octava enmienda a la Constituci\u00f3n norteamericana, introducida en 1791, como parte de la Declaraci\u00f3n de Derechos de los Estados Unidos, proscribe la imposici\u00f3n de castigos <em>crueles e inusuales<\/em>. La Sentencia, que no descalifica la pena de muerte como un castigo inconstitucional, sin embargo emite una serie de valoraciones que fuerzan a los estados de la Uni\u00f3n a una reformulaci\u00f3n general del estatuto de la pena de muerte, reafirmando la seguridad jur\u00eddica en los procesos, y garantizando la igualdad de los ciudadanos ante el castigo. Siendo as\u00ed, el Tribunal Supremo introduce una moratoria pr\u00e1ctica en la aplicaci\u00f3n de la pena capital, que no se levantar\u00e1 hasta la ejecuci\u00f3n del asesino confeso Gary Gilmore, en Utah, mediante pelot\u00f3n de fusilamiento.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un largo tr\u00e1nsito judicial y legislativo, la mayor parte de los estados redefinen sus pol\u00edticas sobre la pena capital. En este contexto, Oklahoma y Texas incorporan a sus ordenamientos la inyecci\u00f3n letal en 1977. El tejano Charles Brookes tuvo el dudoso honor de ser el primer ajusticiado por el nuevo m\u00e9todo, en el a\u00f1o 1982. Esta innovaci\u00f3n letal, no obstante, coexiste con m\u00e9todos tradicionales y ciertamente m\u00e1s aparentemente cruentos, de aplicaci\u00f3n supletoria, o en algunos casos, alternativa. As\u00ed, la legislaci\u00f3n penal de varios estados reconoce al penado la capacidad de elegir entre la silla el\u00e9ctrica, la c\u00e1mara de gas, e incluso el fusilamiento o la horca.<\/p>\n<p>La inyecci\u00f3n letal, que se desenvolv\u00eda en medio de una apariencia de asepsis cl\u00ednica, se muestra como un procedimiento limpio, y aparentemente indoloro, habiendo sido acogido en muchas otras legislaciones, no solo de Am\u00e9rica \u2013 Por ejemplo, Guatemala, una de las pocas naciones del continente que conserva el castigo letal, acometi\u00f3 su \u00faltimo fusilamiento en 1996-.<\/p>\n<p>El debate da un giro, sin embargo, a partir de la primera d\u00e9cada del siglo XXI. Ejecuciones fallidas o problem\u00e1ticas por todo el pa\u00eds, han puesto en el disparadero una vez m\u00e1s la pena de muerte, o m\u00e1s bien, la mec\u00e1nica procedimental de la misma, activando el debate colateral sobre el enriquecimiento empresarial en torno al suministro del c\u00f3ctel de medicamentos.<\/p>\n<p>En 2.005, la Uni\u00f3n Europea dicta un reglamento cuyo objeto es la limitaci\u00f3n estricta del comercio con sustancias que pudieran ser empleadas para el proceso de inyecci\u00f3n letal. As\u00ed, empresas productoras de la tr\u00edada de medicamentos, se niegan a continuar suministr\u00e1ndolos para evitar conflictos con naciones europeas. Primero fue Hospira, un gigante radicado en Illinois, que neg\u00f3 p\u00fablicamente\u00a0 haber autorizado el uso de sus productos para quitar\u00a0 la vida a seres humanos. Por su parte, en su comunicado de \u00a028 de marzo de 2016, la farmac\u00e9utica Pfizer se opone <em>\u201cde manera f\u00e9rrea al uso de cualquiera de nuestros productos en el proceso de inyecci\u00f3n letal para la pena capital\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Las restricciones comerciales surten efecto, y varios estados, se han visto obligados a asumir una suspensi\u00f3n forzada de la agenda de inyecciones letales. En fechas recientes, el Gobernador de Ohio, Mike DeWine, declar\u00f3 que en el territorio con capital en Columbus, se ha producido la moratoria t\u00e1cita de las ejecuciones, y que no est\u00e1 previsto que el estado de cosas actual cambie a lo largo de 2021. Este veterano pol\u00edtico, antiguo defensor activo de la capacidad coactiva de la pena de muerte, considera, sin embargo, en la actualidad, que detracci\u00f3n violenta de los criminales no conduce a la reducci\u00f3n de la criminalidad misma. Por este motivo, ha reconocido que la b\u00fasqueda de m\u00e9todos de ejecuci\u00f3n alternativos a la inyecci\u00f3n letal, no ser\u00e1 considerado una meta de su legislatura. De este modo, una imposibilidad <em>de facto<\/em>, est\u00e1 conduciendo a la redefinici\u00f3n de posturas en la sociedad norteamericana, al tiempo en que algunos estados se reafirman en su posici\u00f3n, y retoman la agenda de ejecuciones a trav\u00e9s de medios alternativos, o mediante la aplicaci\u00f3n de sustancias t\u00f3xicas diferentes.<\/p>\n<p>Es pronto para afirmar que los Estados Unidos se encuentran en la antesala del fin de su idilio con la pena de muerte. No es un efecto \u00a0probable\u00a0 a corto plazo. Sin embargo, no cabe duda de que la conciencia colectiva de rechazo, ha experimentado un crecimiento \u00a0generalizado. Mientras se escriben estas l\u00edneas, la C\u00e1mara de Delegados de Virginia podr\u00eda estar a punto de abolir de manera definitiva este castigo. \u00bfLa trascendencia de este hecho? Los datos estad\u00edsticos no mienten. Virginia es el Estado m\u00e1s prolijo en la aplicaci\u00f3n de la pena de muerte desde la fundaci\u00f3n de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Manuel Eiriz Garc\u00eda<\/p>\n<p>Juez en El Vendrell<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>FUENTES<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/guillotina-invento-infernal-revolucion_8737#:~:text=En%201789%2C%20el%20m%C3%A9dico%20Joseph,y%20sin%20discriminaci%C3%B3n%20de%20clase\">https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/guillotina-invento-infernal-revolucion_8737#:~:text=En%201789%2C%20el%20m%C3%A9dico%20Joseph,y%20sin%20discriminaci%C3%B3n%20de%20clase<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.law.cornell.edu\/supremecourt\/text\/408\/238\">https:\/\/www.law.cornell.edu\/supremecourt\/text\/408\/238<\/a> P\u00e1gina WEB de la Cornell Law School. Sentencia de la Corte Suprema de los Estados Unidos en el caso Furman vs Georgia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.jems.com\/ugc\/industry-news\/lethal-injection\/\">https:\/\/www.jems.com\/ugc\/industry-news\/lethal-injection\/<\/a> P\u00e1gina web de la JOurnal of Emergency Medical Services.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.palladinopellonabogados.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Codigo-Penal-Espa%C3%B1ol-1822.pdf\">https:\/\/www.palladinopellonabogados.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Codigo-Penal-Espa%C3%B1ol-1822.pdf<\/a> Edici\u00f3n facs\u00edmil del C\u00f3digo Penal Espa\u00f1ol de 1822.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.revistaaen.es\/index.php\/aen\/article\/viewFile\/14953\/14821\">http:\/\/www.revistaaen.es\/index.php\/aen\/article\/viewFile\/14953\/14821<\/a> La Pena de Muerte en los Estados Unidos de Am\u00e9rica. Revista de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Neuropisquiatr\u00eda. Vol. VII. N. 022. 1987.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2010\/08\/27\/actualidad\/1282860006_850215.html\">https:\/\/elpais.com\/internacional\/2010\/08\/27\/actualidad\/1282860006_850215.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/news\/ohio-governor-mike-dewine-calls-lethal-injection-a-practical-impossibility-says-state-will-not-execute-anyone-in-2021\">https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/news\/ohio-governor-mike-dewine-calls-lethal-injection-a-practical-impossibility-says-state-will-not-execute-anyone-in-2021<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/executions\/lethal-injection\/state-by-state-lethal-injection-protocols\">https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/executions\/lethal-injection\/state-by-state-lethal-injection-protocols<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias\/2012\/03\/120312_pena_muerte_cuanto_cuesta_mz\">https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias\/2012\/03\/120312_pena_muerte_cuanto_cuesta_mz<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.euronews.com\/2019\/07\/26\/podria-union-europea-detener-la-pena-de-muerte-en-estados-unidos\">https:\/\/es.euronews.com\/2019\/07\/26\/podria-union-europea-detener-la-pena-de-muerte-en-estados-unidos<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00a0En una de las secuencias m\u00e1s hilarantes de la que probablemente sea la obra maestra del cine espa\u00f1ol de todos los tiempos, El Verdugo \u2013Luis Garc\u00eda Berlanga, 1963-, las mentes geniales del propio Director, y su colaborador y guionista Rafael Azcona, sit\u00faan el di\u00e1logo desbaratado entre un joven empleado de pompas f\u00fanebres \u2013Nino Manfredi- y el viejo ejecutor de sentencias de una Audiencia cualquiera \u2013Pepe Isbert-, en el marco de un humilde y oscuro piso bajo de alg\u00fan barrio&#8230;<\/p>\n<p class=\"read-more\"><a class=\"btn btn-default\" href=\"https:\/\/enjusticia.es\/?p=324\"> Read More<span class=\"screen-reader-text\">  Read More<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,3],"tags":[],"class_list":["post-324","post","type-post","status-publish","format-aside","hentry","category-justicia","category-opinion","post_format-post-format-aside"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v21.9.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>APUNTES SOBRE MORAL Y DERECHO PENAL (II) PENA DE MUERTE. 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