{"id":382,"date":"2021-04-27T07:15:51","date_gmt":"2021-04-27T07:15:51","guid":{"rendered":"http:\/\/enjusticia.es\/?p=382"},"modified":"2021-04-27T07:20:55","modified_gmt":"2021-04-27T07:20:55","slug":"apuntes-sobre-moral-y-derecho-penal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enjusticia.es\/?p=382","title":{"rendered":"<strong>APUNTES SOBRE MORAL Y DERECHO PENAL<\/strong>(y III) PENA DE MUERTE. El ERROR JUDICIAL."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Fourteen Days in May<\/em>, documental producido en 1988 por la cadena brit\u00e1nica BBC, es probablemente el relato videogr\u00e1fico m\u00e1s crudo y directo de la pena de muerte en los Estados Unidos. A lo largo de ochenta y ocho minutos, describe con profusi\u00f3n de detalle, los \u00faltimos catorce d\u00edas de vida de Edward Earl Johnson, un hombre negro de 28 a\u00f1os, interno en el corredor de la Muerte de Mississippi, convicto por el asesinato del agente del Departamento de Polic\u00eda de Walnut Grove, Mississippi, J.T. <em>\u00abJake\u00bb<\/em> Trest. La pureza del mensaje es tal, que los dos reporteros que acompa\u00f1an a Johnson durante dos semanas&nbsp; -incluidos eventos tan \u00edntimos como la \u00faltima visita de su familia, o la comunicaci\u00f3n de que el Tribunal Supremo ha rechazado la solicitud de suspensi\u00f3n- se despiden de \u00e9l, en la peque\u00f1a habitaci\u00f3n&nbsp; contigua a la c\u00e1mara de gas, a la que el reo es trasladado media hora antes de la ejecuci\u00f3n, y donde est\u00e1 acompa\u00f1ado por su letrado, una asistente espiritual y el propio Director de la Prisi\u00f3n, quien con una mezcla de la frialdad propia de un bur\u00f3crata, y el humanismo de un cristiano de base, le explica de manera detallada la forma en que se van a desarrollar los acontecimientos, al tiempo que le dice: <em>\u00abEdward, vamos a pasar por esto juntos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n es Edward Earl Johnson, y por qu\u00e9 afrontaba su \u00faltima pena en esos d\u00edas del mes de mayo de 1987?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo el relato contenido en la Sentencia de la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos, de fecha 17 de diciembre de 1986, los hechos que condujeron a la condena de Johnson son los siguientes. Entre las 02:00 y las 03:00 de la ma\u00f1ana del d\u00eda 2 de junio de 1979, un hombre negro, que la Resoluci\u00f3n judicial identifica con Johnson, accedi\u00f3 a la vivienda de Sally Franklyn, de 69 a\u00f1os de edad, a la que trat\u00f3 de violar. La Sra. Franklyn opuso gran resistencia, de modo que el agresor le golpe\u00f3 dej\u00e1ndola inconsciente. Momentos despu\u00e9s, Carmen Dennis, hu\u00e9sped circunstancial &nbsp;de la mujer agredida, entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n provocando la huida del intruso. \u00c9ste se subi\u00f3 a su coche, al mismo tiempo en que el agente&nbsp; Jake Trest, llegaba al lugar. El Polic\u00eda requiri\u00f3 al conductor del veh\u00edculo para que se identificara, y \u00e9ste le dispar\u00f3 tres veces en el torso, con un arma que manten\u00eda oculta. A continuaci\u00f3n sali\u00f3 del autom\u00f3vil, tom\u00f3 la pistola reglamentaria del moribundo Trest \u2013al menos dos de los impactos de bala sobre su pecho eran potencialmente mortales-, y le dispar\u00f3 otras tres veces en la cabeza, caus\u00e1ndole la muerte al cabo de varios minutos de horrenda agon\u00eda \u2013se relata incluso como el agente permaneci\u00f3 consciente durante no menos de quince segundos despu\u00e9s de recibir los disparos en la cabeza-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro protagonista de esta impactante obra documental es el Director de la Prisi\u00f3n Parchman, del Estado de Mississippi, Don Cabana. Este hombre grueso, de apariencia dura e inflexible, se muestra, sin embargo, en todo momento cercano con el reo cuya ejecuci\u00f3n debe verificar. En una entrevista concedida a\u00f1os despu\u00e9s al activista de Amnist\u00eda Internacional, Terry Mc Caffrey, se define a si mismo, y su actitud como director de la prisi\u00f3n diciendo: <em>\u00ab<\/em><em>he pasado veinticinco a\u00f1os dirigiendo prisiones de m\u00e1xima seguridad. Yo era un alcaide duro. Una persona a la que no le gustaban las tonter\u00edas. Exig\u00eda del personal de la prisi\u00f3n que tratase con respeto y humanidad a los internos, pero los internos entend\u00edan que era yo quien dirig\u00eda la prisi\u00f3n, no ellos. Y digo \u00e9sto para que la gente entienda que yo no soy un sentimental \u2013mamby-pamby- que se diga a si mismo: \u201cestos pobres chicos son buenos y deben ser dejados en libertad porque han tenido una infancia dif\u00edcil\u201d. Ese no es el asunto aqu\u00ed\u00bb<\/em>. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al referir la proyecci\u00f3n p\u00fablica de Don Cabana, deben distinguirse con nitidez dos etapas vitales. Durante a\u00f1os, este funcionario de prisiones tuvo entre sus cometidos la ejecuci\u00f3n de penas de muerte en el Estado de Mississippi y ocasionalmente en Florida. La \u00faltima ejecuci\u00f3n verificada por \u00e9l fue la de Conny Ray Evans, en 1987. Desde entonces, y hasta su muerte en 2013, la vida de Cabana est\u00e1 guiada por el activismo en contra de la pena capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien el propio Cabana declarar\u00eda que cada vez que un Alcaide dirige la ejecuci\u00f3n de un ser humano, una parte de \u00e9l mismo muere tambi\u00e9n, sin embargo fue la ejecuci\u00f3n de Edward Earl Johnson el punto de inflexi\u00f3n en su carrera y en su vida. Sus principios morales le llevaron a hacerse una pregunta fundamental: <em>\u00ab\u00bfque va a pensar mi mujer de mi?, \u00bfqu\u00e9 van a pensar mis hijos de mi?, y lo m\u00e1s importante, \u00bfqu\u00e9 va a pensar mi Dios de mi.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, qu\u00e9 tuvo de particular el caso de Edward Earl Johnson, para que los ecos de su posible inocencia cruzaran el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y llamaran la atenci\u00f3n de la BBC. De acuerdo con la declaraci\u00f3n de Edward, fue convencido por agentes de Polic\u00eda de que le llevar\u00edan a practicar la prueba del pol\u00edgrafo, a lo que \u00e9l accedi\u00f3. Durante el desplazamiento en coche, se detuvieron en una zona no habitada, donde le amenazaron diciendo que podr\u00edan dispararle en ese momento por \u201cintentar huir\u201d y no pasar\u00eda nada. En esas circunstancias, Edward firm\u00f3 una confesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naturalmente, alegatos de inocencia semejantes no son extra\u00f1os ante acusaciones tan graves como la que pend\u00eda sobre Johnson. Sin embargo, r\u00e1pidamente prendi\u00f3 en parte de la opini\u00f3n p\u00fablica un estado de \u00e1nimo favorable a la inocencia del reo. Estado de \u00e1nimo compartido por parte del personal de la prisi\u00f3n, y del que, con el tiempo lleg\u00f3 a participar el propio Alcaide Cabana. De acuerdo con su experiencia, incluso aquellos hombres que mantienen su inocencia a lo largo de toda la estancia en el corredor, realizan alg\u00fan tipo de manifestaci\u00f3n que denota su culpabilidad: <em>\u00abAlcaide, quiere usted decirle a la familia de la v\u00edctima o a mi familia que lo siento\u2026algo que en definitiva quiere decir: \u201clo hice\u201d. Edward nunca hizo eso. En el \u00faltimo momento me acerqu\u00e9 a su o\u00eddo y trat\u00e9 de alcanzarle, ya que quer\u00eda estar seguro de que quedaba en paz con su Dios. Asi que le dije: \u201cEdward, no es importante para ti confesar, ni lo es para ninguna persona en esta habitaci\u00f3n, esa es la verdad. Lo \u00fanico que importa es que te re\u00fanas con el creador con la verdad, y est\u00e9s en paz con \u00e9l\u201d. Edward me mir\u00f3, y con mucha calma me dijo: \u201cAlcaide, yo estoy en paz con mi Dios, \u00bfC\u00f3mo va a estar usted con el suyo?\u201d. \u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de la entrevista, incluso realiza un confidencia. El Gobernador del Estado, en 1987, y \u00e9l, llegaron a ser buenos amigos. El pol\u00edtico le asegur\u00f3 haber alcanzado la conclusi\u00f3n de que Edward Earl Johnson era en realidad inocente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>EL ERROR JUDICIAL SISTEM\u00c1TICO: EL CASO DE ILLINOIS<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conversaci\u00f3n entre McCaffrey y Cabana, cursa con fotogramas del documental de la BBC, y adem\u00e1s intercala, cerca del final, im\u00e1genes de archivo del &nbsp;Gobernador del Estado de Illinois, George Ryan -quien hab\u00eda introducido una moratoria en las ejecuciones en 1999- anunciando, ante la Asamblea estatal, exactamente dos d\u00edas antes de abandonar la oficina del Gobernador, la conmutaci\u00f3n de 160 condenas capitales, por cadena perpetua. El veterano pol\u00edtico \u2013posteriormente condenado por cargos relacionados con la corrupci\u00f3n- afirma con vehemencia en su discurso parlamentario que el sistema est\u00e1 afectado por el <em>\u00abdemonio del error judicial\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1os despu\u00e9s, entrevistado por WTTW NEWS, acerca de su libro <em>Until i Could be Sure. How i Stopped the Death Penalty in Illinois<\/em>, asum\u00eda que \u00e9l mismo hab\u00eda votado a favor del restablecimiento del castigo en 1977, y recordaba como un legislador dem\u00f3crata lanz\u00f3 entonces, durante los debates parlamentarios, todo un dardo moral a las conciencias de aquellos que votaban&nbsp; a favor de reimplantar la pena de muerte en el Estado: <em>\u00ab\u00bfEstar\u00edais dispuestos a ser vosotros quienes activasen el mecanismo para matar a un hombre condenado?<\/em><em>\u00bb.<\/em> A\u00f1os despu\u00e9s, recordaba Ryan, \u00e9l mismo, como Gobernador, era el hombre que accionaba el mecanismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una apasionada intervenci\u00f3n ante los alumnos de la Northwestern University of Law, publicado por el New York Times el 11 de enero de 2.003, el todav\u00eda Gobernador explica ante un concurrido auditorio, las razones que le llevan a adoptar una decisi\u00f3n tan dr\u00e1stica, y que a la postre sentar\u00e1 las bases de la abolici\u00f3n de la pena de muerte en Illinois en 2.011. Su&nbsp; disertaci\u00f3n est\u00e1 plagada de relatos individuales que describen las debilidades del sistema. Los ejemplos incluyen el caso de Anthony Porter, un interno que evit\u00f3 la pena de muerte a solo dos d\u00edas de su ejecuci\u00f3n, por la confesi\u00f3n espont\u00e1nea de Alstory Simon. Este caso devino sumamente pol\u00e9mico con posterioridad, cuando Simon, a su vez, declar\u00f3 que su deposici\u00f3n hab\u00eda sido obtenida ilegalmente mediante enga\u00f1os y presiones por parte del Profesor de la Northwestern University David Protess, y su equipo del programa Innocence Project, que a la postre dieron lugar a la exoneraci\u00f3n del propio Simon en 2.014 -hechos reflejados en el documental A Murder in the Park&nbsp; (Anthony Rich y Brandon Kimber, 2014) &#8211; . Ryan se refiere, adem\u00e1s a los casos de Rolando Cruz y Alejandro Hern\u00e1ndez, condenados a muerte por el secuestro, violaci\u00f3n y asesinato de un ni\u00f1o de diez a\u00f1os en 1983, y cuya inocencia se demostr\u00f3 con posterioridad. El todav\u00eda Gobernador expone con frialdad estad\u00edstica, como la mitad de las 285 veces en que la Justicia estatal conden\u00f3 a un ser humano a muerte desde el restablecimiento de la pena capital en 1977, hab\u00edan terminado por dar lugar a la repetici\u00f3n de juicios, o a nuevas sentencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alegato humanista del veterano pol\u00edtico republicano est\u00e1 basado, esencialmente, en la investigaci\u00f3n llevada a cabo por los periodistas del Chicago Tribune, Ken Armstrong y Steve Mills, y que se resume en un art\u00edculo publicado en dicho medio en fecha 14 de noviembre de 1999.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pesquisas de Armstrong y Mills, permiten concluir que desde el restablecimiento de la pena capital, al menos 33 condenados, hab\u00edan sido defendidos por letrados que posteriormente fueron inhabilitados, o suspendidos en sus funciones. En 46 casos, la condena se hab\u00eda basado en declaraciones dadas por un informante interno en centros penitenciarios \u2013incluido el testimonio de un hombre calificado oficialmente como un <em>mentiroso patol\u00f3gico<\/em> que declar\u00f3 que un compa\u00f1ero de celda le confes\u00f3 la comisi\u00f3n de un asesinato, constituyendo esta declaraci\u00f3n la principal prueba de cargo-. En no menos de 35 ocasiones, hombres de raza negra han sido condenados por jurados compuestos exclusivamente por personas blancas. Incluso, en el paroxismo de la inseguridad jur\u00eddica. Mencionan el caso de Dennis Williams, ciudadano negro, considerado culpable en 1978, &nbsp;por un jurado \u00edntegramente blanco, y que fue defendido por un abogado posteriormente inhabilitado, constituyendo la principal prueba de cargo frente a \u00e9l, la declaraci\u00f3n emitida por un recluso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los periodistas mencionan igualmente al Juez de la Corte Suprema de Justicia de Illinois,&nbsp; Moses Harrison II, quien en 1998 bram\u00f3 contra la falibilidad extrema del sistema, emitiendo un voto particular: <em>\u00abla ejecuci\u00f3n de un inocente es inevitable (\u2026) a pesar de los esfuerzos del Tribunal por establecer un esquema para la pena de muerte que resulte fiable, el sistema no est\u00e1 funcionando\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>OTROS ERRORES JUDICIALES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La falibilidad del&nbsp; modelo judicial, que dio al traste con la pena de muerte en Illinois, no es patrimonio exclusivo del Estado por el que fuera Senador el ex Presidente Obama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 15 de mayo de 2012, Ed Pilkington, corresponsal del Diario The Guardian en Nueva York, firm\u00f3 un art\u00edculo titulado <strong>The wrong Carlos: how Texas sent an innocent man to his death.<\/strong> El texto es esencialmente una rese\u00f1a de otra publicaci\u00f3n anterior de la prestigiosa <em>Columbia Human Rights Law Review<\/em>, de la Universidad de Columbia. En su edici\u00f3n de primavera del a\u00f1o 2012, public\u00f3 un monogr\u00e1fico doble titulado <em>Los Tocayos Carlos: An Anatomy of a Wrongful Execution<\/em>. Dirigido por el profesor &nbsp;James Liebman, como coordinador de un grupo de doce estudiantes, sus investigaciones concluyeron que el ocho de diciembre de 1989, el Estado de Texas hab\u00eda ejecutado a un hombre inocente. Carlos de Luna hab\u00eda sido arrestado en 1983 por el asesinato de Wanda L\u00f3pez. Luna mantuvo su alegato de inocencia en todo momento, e incluso declar\u00f3 conocer la identidad del verdadero asesino. <strong>Carlos Hern\u00e1ndez<\/strong>, un violento criminal, amigo personal de De Luna, y con quien guardaba un parecido f\u00edsico tan extraordinario que su propio abogado defensor lleg\u00f3 a confundir a ambos a la vista de sendas fotograf\u00edas. De Luna declar\u00f3 que en la fecha de los hechos, \u00e9l y Hern\u00e1ndez hab\u00edan alternado. Ambos estuvieron juntos en un bar, cuando Hern\u00e1ndez se ausent\u00f3 para comprar algo en una gasolinera cercana. Como quiera que de Luna considerase extra\u00f1o que su tocayo se demorase demasiado en volver, \u00e9l mismo fue a buscarle a la gasolinera, donde le vi\u00f3 claramente forcejeando con una mujer. De Luna, con antecedentes por delitos sexuales, huy\u00f3 del lugar de los hechos, y se escondi\u00f3 en una camioneta Pick Up, donde cuarenta minutos despu\u00e9s fue detenido por la Polic\u00eda de Corpus Christi. Como ya se ha indicado, De Luna mantuvo su inocencia a lo largo de los seis a\u00f1os que separaron los hechos, de su ejecuci\u00f3n por Inyecci\u00f3n Letal en la prisi\u00f3n Polunsky, sin embargo, la Fiscal\u00eda consider\u00f3 que su alegato exculpatorio estaba basado en una ficci\u00f3n. Carlos Hern\u00e1ndez sencillamente no exist\u00eda. Cuando el Profesor Liebman y su equipo decidieron revisar algunos casos de pena capital, pidi\u00f3 a un colaborador que investigase durante \u201csolo un d\u00eda\u201d acerca de Carlos Hern\u00e1ndez, de modo que si en ese tiempo no lograba encontrar evidencias de su existencia y paradero, no deb\u00eda perder tiempo en una l\u00ednea investigadora que parec\u00eda agotada de inicio. En menos de 24 horas el investigador dio con una mujer que manifest\u00f3 conocer a ambos hombres. Liebman y su equipo pudieron empezar a componer un puzle que les permiti\u00f3 dibujar el perfil de Hern\u00e1ndez como un hombre alcoh\u00f3lico, sumamente violento que siempre se acompa\u00f1aba de un arma semejante a la que fue utilizada en el asesinato de Wanda L\u00f3pez. Hern\u00e1ndez era un informante de la Polic\u00eda, que hab\u00eda sido detenido en 1979 como sospechoso de apu\u00f1alar hasta la muerte a una mujer, y condenado en 1989, a diez a\u00f1os de prisi\u00f3n por homicidio en grado de tentativa. Nuevamente un apu\u00f1alamiento. Nuevamente una mujer. Por si esto fuera poco, el sospechoso habr\u00eda presumido ante diversas personas de haber asesinado a Wanda L\u00f3pez. A pesar de todo, la investigaci\u00f3n oficial nunca relacion\u00f3 al Carlos Hern\u00e1ndez tan f\u00e1cilmente identificado por un grupo de estudiantes de derecho, con el hombre referido como Carlos de Luna. No s\u00f3lo eso. El \u00fanico testigo presencial de la huida del asesino, declar\u00f3 no ser capaz de distinguir a simple vista a dos hombres de etnia hispana. La ropa de Carlos De Luna no presentaba absolutamente ning\u00fan rastro de sangre, a pesar de que la escena del crimen estaba completamente te\u00f1ida. No se conservaron muestras de ADN, de modo que el mismo nunca pudo ser verificado por el equipo de Liebman, y el cuchillo recuperado en el lugar del crimen apenas fue analizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto con casos como el de Los Tocayos, que ponen de manifiesto de manera dram\u00e1tica el car\u00e1cter sumamente falible del modelo judicial, debe destacarse el alarmante n\u00famero de personas que, habiendo sido condenados a morir, son posteriormente exonerados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan datos del death Penalty Information Center, desde 1977, 185 convictos han recuperado la libertad. Personas como Kwame Ajamu, Randal Padgett, Ron Keine, \u00f3 Ray Krone, protagonistas de un extenso monogr\u00e1fico de la Revista de National Geographic Society, publicado en su versi\u00f3n en internet, el 18 de febrero de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s cercano es el caso del espa\u00f1ol Joaqu\u00edn Jos\u00e9 Mart\u00ednez, condenado en 1997 por un asesinato ocurrido en Tampa, y que permaneci\u00f3 en el Corredor de la Muerte hasta ser completamente exonerado el seis de junio de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los defensores de la pena capital, la reversi\u00f3n de tantas condenas es un rasgo propio de sistemas garantistas. Sin embargo, esta respuesta no puede satisfacer a ning\u00fan esp\u00edritu inquieto. El hecho de que el sistema procesal penal de la principal potencia democr\u00e1tica del mundo permita que 185 seres humanos sean sometidos a Juicios con todas las garant\u00edas que el mismo sistema puede proveer, y se alcance una conclusi\u00f3n equivocada, aparece como un argumento de peso para deslegitimar la instituci\u00f3n de la pena de muerte, aunque solo sea por puro pragmatismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>CERRANDO EL C\u00cdRCULO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00faltima escena del documental <em>Fourteen Days in May<\/em>, contiene un mensaje desconcertante. Despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n, los abogados de Edward Earl Johnson pudieron localizar a una mujer que manifest\u00f3 haber permanecido con Edward el d\u00eda y hora de los hechos en un sal\u00f3n de billar. Preguntada acerca de por qu\u00e9 raz\u00f3n no declar\u00f3 dicha circunstancia durante el Juicio, esta mujer Negra, natural de uno de los territorios m\u00e1s racistas de los Estados Unidos&nbsp; manifest\u00f3: \u201clo hice, pero entonces un agente de polic\u00eda me dijo que me largase a mi casa, y me ocupara de mis propios asuntos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">FUENTES&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.odmp.org\/officer\/13440-town-marshal-j-t-jake-trest\">https:\/\/www.odmp.org\/officer\/13440-town-marshal-j-t-jake-trest<\/a> P\u00e1gina Web de la Officer Down Memorial Service, en honor a los agents de Polic\u00eda ca\u00eddos en acto de servicio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/law.justia.com\/cases\/federal\/appellate-courts\/F2\/806\/1243\/45715\/\">https:\/\/law.justia.com\/cases\/federal\/appellate-courts\/F2\/806\/1243\/45715\/<\/a> P\u00e1gina Web de Justicia US Law, que contiene la Sentencia dictada por la Corte de Apelaciones de los Estados unidos en el caso de Edward Earl Johnson.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/news.wttw.com\/2020\/09\/24\/former-illinois-gov-george-ryan-we-gotta-do-away-death-penalty\">https:\/\/news.wttw.com\/2020\/09\/24\/former-illinois-gov-george-ryan-we-gotta-do-away-death-penalty<\/a> (entrevista con el ex Gobernador del Estado de Illinois, George Ryan, para WTTW News, el 24 de septiembre de 2020)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/stories\/in-ryans-words-i-must-act\">https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/stories\/in-ryans-words-i-must-act<\/a> Discurso del Gobernador George Ryan ante los alumnos de la Northwest University of Law, publicado originariamente por el New York Times el 11 de enero de 2.003)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.chicagotribune.com\/investigations\/ct-xpm-1999-11-14-chi-991114deathillinois1-story.html\">https:\/\/www.chicagotribune.com\/investigations\/ct-xpm-1999-11-14-chi-991114deathillinois1-story.html<\/a> (Art\u00edculo publicado en el Chicago Tribune, el d\u00eda 14 de noviembre de 1999, firmado por <strong>Ken Armstrong y Steve Mills)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.chicagotribune.com\/news\/ct-xpm-2013-04-29-ct-met-harrison-obit-0429-20130429-story.html\">https:\/\/www.chicagotribune.com\/news\/ct-xpm-2013-04-29-ct-met-harrison-obit-0429-20130429-story.html<\/a> (obituario del Juez de la Corte Suprema de Illinois, Moses Harrison, publicado el 29&nbsp; de abril de 2013)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/policy-issues\/innocence\">https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/policy-issues\/innocence<\/a> (P\u00e1gina web del Death Penalty Information Center)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/www.joaquinjosemartinez.com\/\">http:\/\/www.joaquinjosemartinez.com\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ExS7UxodO1w\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ExS7UxodO1w<\/a> (entrevista con el Alcaide Don Cabana)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-reprieve-us wp-block-embed-reprieve-us\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"9e2PLIX0NI\"><a href=\"https:\/\/reprieve.org\/us\/client\/edward-earl-johnson\/\">Edward Earl Johnson<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#8220;Edward Earl Johnson&#8221; &#8212; Reprieve US\" src=\"https:\/\/reprieve.org\/us\/client\/edward-earl-johnson\/embed\/#?secret=ytE2UrNaWM#?secret=9e2PLIX0NI\" data-secret=\"9e2PLIX0NI\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">MANUEL EIRIZ GARC\u00cdA. JUEZ EN EL VENDRELL, TARRAGONA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(y III) PENA DE MUERTE. El ERROR JUDICIAL.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Fourteen Days in May<\/em>, documental producido en 1988 por la cadena brit\u00e1nica BBC, es probablemente el relato videogr\u00e1fico m\u00e1s crudo y directo de la pena de muerte en los Estados Unidos. A lo largo de ochenta y ocho minutos, describe con profusi\u00f3n de detalle, los \u00faltimos catorce d\u00edas de vida de Edward Earl Johnson, un hombre negro de 28 a\u00f1os, interno en el corredor de la Muerte de Mississippi, convicto por el asesinato del agente del Departamento de Polic\u00eda de Walnut Grove, Mississippi, J.T. <em>\u00abJake\u00bb<\/em> Trest. La pureza del mensaje es tal, que los dos reporteros que acompa\u00f1an a Johnson durante dos semanas&nbsp; -incluidos eventos tan \u00edntimos como la \u00faltima visita de su familia, o la comunicaci\u00f3n de que el Tribunal Supremo ha rechazado la solicitud de suspensi\u00f3n- se despiden de \u00e9l, en la peque\u00f1a habitaci\u00f3n&nbsp; contigua a la c\u00e1mara de gas, a la que el reo es trasladado media hora antes de la ejecuci\u00f3n, y donde est\u00e1 acompa\u00f1ado por su letrado, una asistente espiritual y el propio Director de la Prisi\u00f3n, quien con una mezcla de la frialdad propia de un bur\u00f3crata, y el humanismo de un cristiano de base, le explica de manera detallada la forma en que se van a desarrollar los acontecimientos, al tiempo que le dice: <em>\u00abEdward, vamos a pasar por esto juntos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n es Edward Earl Johnson, y por qu\u00e9 afrontaba su \u00faltima pena en esos d\u00edas del mes de mayo de 1987?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo el relato contenido en la Sentencia de la Corte de Apelaciones de los Estados Unidos, de fecha 17 de diciembre de 1986, los hechos que condujeron a la condena de Johnson son los siguientes. Entre las 02:00 y las 03:00 de la ma\u00f1ana del d\u00eda 2 de junio de 1979, un hombre negro, que la Resoluci\u00f3n judicial identifica con Johnson, accedi\u00f3 a la vivienda de Sally Franklyn, de 69 a\u00f1os de edad, a la que trat\u00f3 de violar. La Sra. Franklyn opuso gran resistencia, de modo que el agresor le golpe\u00f3 dej\u00e1ndola inconsciente. Momentos despu\u00e9s, Carmen Dennis, hu\u00e9sped circunstancial &nbsp;de la mujer agredida, entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n provocando la huida del intruso. \u00c9ste se subi\u00f3 a su coche, al mismo tiempo en que el agente&nbsp; Jake Trest, llegaba al lugar. El Polic\u00eda requiri\u00f3 al conductor del veh\u00edculo para que se identificara, y \u00e9ste le dispar\u00f3 tres veces en el torso, con un arma que manten\u00eda oculta. A continuaci\u00f3n sali\u00f3 del autom\u00f3vil, tom\u00f3 la pistola reglamentaria del moribundo Trest \u2013al menos dos de los impactos de bala sobre su pecho eran potencialmente mortales-, y le dispar\u00f3 otras tres veces en la cabeza, caus\u00e1ndole la muerte al cabo de varios minutos de horrenda agon\u00eda \u2013se relata incluso como el agente permaneci\u00f3 consciente durante no menos de quince segundos despu\u00e9s de recibir los disparos en la cabeza-.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro protagonista de esta impactante obra documental es el Director de la Prisi\u00f3n Parchman, del Estado de Mississippi, Don Cabana. Este hombre grueso, de apariencia dura e inflexible, se muestra, sin embargo, en todo momento cercano con el reo cuya ejecuci\u00f3n debe verificar. En una entrevista concedida a\u00f1os despu\u00e9s al activista de Amnist\u00eda Internacional, Terry Mc Caffrey, se define a si mismo, y su actitud como director de la prisi\u00f3n diciendo: <em>\u00ab<\/em><em>he pasado veinticinco a\u00f1os dirigiendo prisiones de m\u00e1xima seguridad. Yo era un alcaide duro. Una persona a la que no le gustaban las tonter\u00edas. Exig\u00eda del personal de la prisi\u00f3n que tratase con respeto y humanidad a los internos, pero los internos entend\u00edan que era yo quien dirig\u00eda la prisi\u00f3n, no ellos. Y digo \u00e9sto para que la gente entienda que yo no soy un sentimental \u2013mamby-pamby- que se diga a si mismo: \u201cestos pobres chicos son buenos y deben ser dejados en libertad porque han tenido una infancia dif\u00edcil\u201d. Ese no es el asunto aqu\u00ed\u00bb<\/em>. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al referir la proyecci\u00f3n p\u00fablica de Don Cabana, deben distinguirse con nitidez dos etapas vitales. Durante a\u00f1os, este funcionario de prisiones tuvo entre sus cometidos la ejecuci\u00f3n de penas de muerte en el Estado de Mississippi y ocasionalmente en Florida. La \u00faltima ejecuci\u00f3n verificada por \u00e9l fue la de Conny Ray Evans, en 1987. Desde entonces, y hasta su muerte en 2013, la vida de Cabana est\u00e1 guiada por el activismo en contra de la pena capital.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien el propio Cabana declarar\u00eda que cada vez que un Alcaide dirige la ejecuci\u00f3n de un ser humano, una parte de \u00e9l mismo muere tambi\u00e9n, sin embargo fue la ejecuci\u00f3n de Edward Earl Johnson el punto de inflexi\u00f3n en su carrera y en su vida. Sus principios morales le llevaron a hacerse una pregunta fundamental: <em>\u00ab\u00bfque va a pensar mi mujer de mi?, \u00bfqu\u00e9 van a pensar mis hijos de mi?, y lo m\u00e1s importante, \u00bfqu\u00e9 va a pensar mi Dios de mi.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, qu\u00e9 tuvo de particular el caso de Edward Earl Johnson, para que los ecos de su posible inocencia cruzaran el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y llamaran la atenci\u00f3n de la BBC. De acuerdo con la declaraci\u00f3n de Edward, fue convencido por agentes de Polic\u00eda de que le llevar\u00edan a practicar la prueba del pol\u00edgrafo, a lo que \u00e9l accedi\u00f3. Durante el desplazamiento en coche, se detuvieron en una zona no habitada, donde le amenazaron diciendo que podr\u00edan dispararle en ese momento por \u201cintentar huir\u201d y no pasar\u00eda nada. En esas circunstancias, Edward firm\u00f3 una confesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naturalmente, alegatos de inocencia semejantes no son extra\u00f1os ante acusaciones tan graves como la que pend\u00eda sobre Johnson. Sin embargo, r\u00e1pidamente prendi\u00f3 en parte de la opini\u00f3n p\u00fablica un estado de \u00e1nimo favorable a la inocencia del reo. Estado de \u00e1nimo compartido por parte del personal de la prisi\u00f3n, y del que, con el tiempo lleg\u00f3 a participar el propio Alcaide Cabana. De acuerdo con su experiencia, incluso aquellos hombres que mantienen su inocencia a lo largo de toda la estancia en el corredor, realizan alg\u00fan tipo de manifestaci\u00f3n que denota su culpabilidad: <em>\u00abAlcaide, quiere usted decirle a la familia de la v\u00edctima o a mi familia que lo siento\u2026algo que en definitiva quiere decir: \u201clo hice\u201d. Edward nunca hizo eso. En el \u00faltimo momento me acerqu\u00e9 a su o\u00eddo y trat\u00e9 de alcanzarle, ya que quer\u00eda estar seguro de que quedaba en paz con su Dios. Asi que le dije: \u201cEdward, no es importante para ti confesar, ni lo es para ninguna persona en esta habitaci\u00f3n, esa es la verdad. Lo \u00fanico que importa es que te re\u00fanas con el creador con la verdad, y est\u00e9s en paz con \u00e9l\u201d. Edward me mir\u00f3, y con mucha calma me dijo: \u201cAlcaide, yo estoy en paz con mi Dios, \u00bfC\u00f3mo va a estar usted con el suyo?\u201d. \u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de la entrevista, incluso realiza un confidencia. El Gobernador del Estado, en 1987, y \u00e9l, llegaron a ser buenos amigos. El pol\u00edtico le asegur\u00f3 haber alcanzado la conclusi\u00f3n de que Edward Earl Johnson era en realidad inocente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>EL ERROR JUDICIAL SISTEM\u00c1TICO: EL CASO DE ILLINOIS<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conversaci\u00f3n entre McCaffrey y Cabana, cursa con fotogramas del documental de la BBC, y adem\u00e1s intercala, cerca del final, im\u00e1genes de archivo del &nbsp;Gobernador del Estado de Illinois, George Ryan -quien hab\u00eda introducido una moratoria en las ejecuciones en 1999- anunciando, ante la Asamblea estatal, exactamente dos d\u00edas antes de abandonar la oficina del Gobernador, la conmutaci\u00f3n de 160 condenas capitales, por cadena perpetua. El veterano pol\u00edtico \u2013posteriormente condenado por cargos relacionados con la corrupci\u00f3n- afirma con vehemencia en su discurso parlamentario que el sistema est\u00e1 afectado por el <em>\u00abdemonio del error judicial\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1os despu\u00e9s, entrevistado por WTTW NEWS, acerca de su libro <em>Until i Could be Sure. How i Stopped the Death Penalty in Illinois<\/em>, asum\u00eda que \u00e9l mismo hab\u00eda votado a favor del restablecimiento del castigo en 1977, y recordaba como un legislador dem\u00f3crata lanz\u00f3 entonces, durante los debates parlamentarios, todo un dardo moral a las conciencias de aquellos que votaban&nbsp; a favor de reimplantar la pena de muerte en el Estado: <em>\u00ab\u00bfEstar\u00edais dispuestos a ser vosotros quienes activasen el mecanismo para matar a un hombre condenado?<\/em><em>\u00bb.<\/em> A\u00f1os despu\u00e9s, recordaba Ryan, \u00e9l mismo, como Gobernador, era el hombre que accionaba el mecanismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una apasionada intervenci\u00f3n ante los alumnos de la Northwestern University of Law, publicado por el New York Times el 11 de enero de 2.003, el todav\u00eda Gobernador explica ante un concurrido auditorio, las razones que le llevan a adoptar una decisi\u00f3n tan dr\u00e1stica, y que a la postre sentar\u00e1 las bases de la abolici\u00f3n de la pena de muerte en Illinois en 2.011. Su&nbsp; disertaci\u00f3n est\u00e1 plagada de relatos individuales que describen las debilidades del sistema. Los ejemplos incluyen el caso de Anthony Porter, un interno que evit\u00f3 la pena de muerte a solo dos d\u00edas de su ejecuci\u00f3n, por la confesi\u00f3n espont\u00e1nea de Alstory Simon. Este caso devino sumamente pol\u00e9mico con posterioridad, cuando Simon, a su vez, declar\u00f3 que su deposici\u00f3n hab\u00eda sido obtenida ilegalmente mediante enga\u00f1os y presiones por parte del Profesor de la Northwestern University David Protess, y su equipo del programa Innocence Project, que a la postre dieron lugar a la exoneraci\u00f3n del propio Simon en 2.014 -hechos reflejados en el documental A Murder in the Park&nbsp; (Anthony Rich y Brandon Kimber, 2014) &#8211; . Ryan se refiere, adem\u00e1s a los casos de Rolando Cruz y Alejandro Hern\u00e1ndez, condenados a muerte por el secuestro, violaci\u00f3n y asesinato de un ni\u00f1o de diez a\u00f1os en 1983, y cuya inocencia se demostr\u00f3 con posterioridad. El todav\u00eda Gobernador expone con frialdad estad\u00edstica, como la mitad de las 285 veces en que la Justicia estatal conden\u00f3 a un ser humano a muerte desde el restablecimiento de la pena capital en 1977, hab\u00edan terminado por dar lugar a la repetici\u00f3n de juicios, o a nuevas sentencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El alegato humanista del veterano pol\u00edtico republicano est\u00e1 basado, esencialmente, en la investigaci\u00f3n llevada a cabo por los periodistas del Chicago Tribune, Ken Armstrong y Steve Mills, y que se resume en un art\u00edculo publicado en dicho medio en fecha 14 de noviembre de 1999.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pesquisas de Armstrong y Mills, permiten concluir que desde el restablecimiento de la pena capital, al menos 33 condenados, hab\u00edan sido defendidos por letrados que posteriormente fueron inhabilitados, o suspendidos en sus funciones. En 46 casos, la condena se hab\u00eda basado en declaraciones dadas por un informante interno en centros penitenciarios \u2013incluido el testimonio de un hombre calificado oficialmente como un <em>mentiroso patol\u00f3gico<\/em> que declar\u00f3 que un compa\u00f1ero de celda le confes\u00f3 la comisi\u00f3n de un asesinato, constituyendo esta declaraci\u00f3n la principal prueba de cargo-. En no menos de 35 ocasiones, hombres de raza negra han sido condenados por jurados compuestos exclusivamente por personas blancas. Incluso, en el paroxismo de la inseguridad jur\u00eddica. Mencionan el caso de Dennis Williams, ciudadano negro, considerado culpable en 1978, &nbsp;por un jurado \u00edntegramente blanco, y que fue defendido por un abogado posteriormente inhabilitado, constituyendo la principal prueba de cargo frente a \u00e9l, la declaraci\u00f3n emitida por un recluso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los periodistas mencionan igualmente al Juez de la Corte Suprema de Justicia de Illinois,&nbsp; Moses Harrison II, quien en 1998 bram\u00f3 contra la falibilidad extrema del sistema, emitiendo un voto particular: <em>\u00abla ejecuci\u00f3n de un inocente es inevitable (\u2026) a pesar de los esfuerzos del Tribunal por establecer un esquema para la pena de muerte que resulte fiable, el sistema no est\u00e1 funcionando\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>OTROS ERRORES JUDICIALES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La falibilidad del&nbsp; modelo judicial, que dio al traste con la pena de muerte en Illinois, no es patrimonio exclusivo del Estado por el que fuera Senador el ex Presidente Obama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 15 de mayo de 2012, Ed Pilkington, corresponsal del Diario The Guardian en Nueva York, firm\u00f3 un art\u00edculo titulado <strong>The wrong Carlos: how Texas sent an innocent man to his death.<\/strong> El texto es esencialmente una rese\u00f1a de otra publicaci\u00f3n anterior de la prestigiosa <em>Columbia Human Rights Law Review<\/em>, de la Universidad de Columbia. En su edici\u00f3n de primavera del a\u00f1o 2012, public\u00f3 un monogr\u00e1fico doble titulado <em>Los Tocayos Carlos: An Anatomy of a Wrongful Execution<\/em>. Dirigido por el profesor &nbsp;James Liebman, como coordinador de un grupo de doce estudiantes, sus investigaciones concluyeron que el ocho de diciembre de 1989, el Estado de Texas hab\u00eda ejecutado a un hombre inocente. Carlos de Luna hab\u00eda sido arrestado en 1983 por el asesinato de Wanda L\u00f3pez. Luna mantuvo su alegato de inocencia en todo momento, e incluso declar\u00f3 conocer la identidad del verdadero asesino. <strong>Carlos Hern\u00e1ndez<\/strong>, un violento criminal, amigo personal de De Luna, y con quien guardaba un parecido f\u00edsico tan extraordinario que su propio abogado defensor lleg\u00f3 a confundir a ambos a la vista de sendas fotograf\u00edas. De Luna declar\u00f3 que en la fecha de los hechos, \u00e9l y Hern\u00e1ndez hab\u00edan alternado. Ambos estuvieron juntos en un bar, cuando Hern\u00e1ndez se ausent\u00f3 para comprar algo en una gasolinera cercana. Como quiera que de Luna considerase extra\u00f1o que su tocayo se demorase demasiado en volver, \u00e9l mismo fue a buscarle a la gasolinera, donde le vi\u00f3 claramente forcejeando con una mujer. De Luna, con antecedentes por delitos sexuales, huy\u00f3 del lugar de los hechos, y se escondi\u00f3 en una camioneta Pick Up, donde cuarenta minutos despu\u00e9s fue detenido por la Polic\u00eda de Corpus Christi. Como ya se ha indicado, De Luna mantuvo su inocencia a lo largo de los seis a\u00f1os que separaron los hechos, de su ejecuci\u00f3n por Inyecci\u00f3n Letal en la prisi\u00f3n Polunsky, sin embargo, la Fiscal\u00eda consider\u00f3 que su alegato exculpatorio estaba basado en una ficci\u00f3n. Carlos Hern\u00e1ndez sencillamente no exist\u00eda. Cuando el Profesor Liebman y su equipo decidieron revisar algunos casos de pena capital, pidi\u00f3 a un colaborador que investigase durante \u201csolo un d\u00eda\u201d acerca de Carlos Hern\u00e1ndez, de modo que si en ese tiempo no lograba encontrar evidencias de su existencia y paradero, no deb\u00eda perder tiempo en una l\u00ednea investigadora que parec\u00eda agotada de inicio. En menos de 24 horas el investigador dio con una mujer que manifest\u00f3 conocer a ambos hombres. Liebman y su equipo pudieron empezar a componer un puzle que les permiti\u00f3 dibujar el perfil de Hern\u00e1ndez como un hombre alcoh\u00f3lico, sumamente violento que siempre se acompa\u00f1aba de un arma semejante a la que fue utilizada en el asesinato de Wanda L\u00f3pez. Hern\u00e1ndez era un informante de la Polic\u00eda, que hab\u00eda sido detenido en 1979 como sospechoso de apu\u00f1alar hasta la muerte a una mujer, y condenado en 1989, a diez a\u00f1os de prisi\u00f3n por homicidio en grado de tentativa. Nuevamente un apu\u00f1alamiento. Nuevamente una mujer. Por si esto fuera poco, el sospechoso habr\u00eda presumido ante diversas personas de haber asesinado a Wanda L\u00f3pez. A pesar de todo, la investigaci\u00f3n oficial nunca relacion\u00f3 al Carlos Hern\u00e1ndez tan f\u00e1cilmente identificado por un grupo de estudiantes de derecho, con el hombre referido como Carlos de Luna. No s\u00f3lo eso. El \u00fanico testigo presencial de la huida del asesino, declar\u00f3 no ser capaz de distinguir a simple vista a dos hombres de etnia hispana. La ropa de Carlos De Luna no presentaba absolutamente ning\u00fan rastro de sangre, a pesar de que la escena del crimen estaba completamente te\u00f1ida. No se conservaron muestras de ADN, de modo que el mismo nunca pudo ser verificado por el equipo de Liebman, y el cuchillo recuperado en el lugar del crimen apenas fue analizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto con casos como el de Los Tocayos, que ponen de manifiesto de manera dram\u00e1tica el car\u00e1cter sumamente falible del modelo judicial, debe destacarse el alarmante n\u00famero de personas que, habiendo sido condenados a morir, son posteriormente exonerados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan datos del death Penalty Information Center, desde 1977, 185 convictos han recuperado la libertad. Personas como Kwame Ajamu, Randal Padgett, Ron Keine, \u00f3 Ray Krone, protagonistas de un extenso monogr\u00e1fico de la Revista de National Geographic Society, publicado en su versi\u00f3n en internet, el 18 de febrero de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s cercano es el caso del espa\u00f1ol Joaqu\u00edn Jos\u00e9 Mart\u00ednez, condenado en 1997 por un asesinato ocurrido en Tampa, y que permaneci\u00f3 en el Corredor de la Muerte hasta ser completamente exonerado el seis de junio de 2021.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los defensores de la pena capital, la reversi\u00f3n de tantas condenas es un rasgo propio de sistemas garantistas. Sin embargo, esta respuesta no puede satisfacer a ning\u00fan esp\u00edritu inquieto. El hecho de que el sistema procesal penal de la principal potencia democr\u00e1tica del mundo permita que 185 seres humanos sean sometidos a Juicios con todas las garant\u00edas que el mismo sistema puede proveer, y se alcance una conclusi\u00f3n equivocada, aparece como un argumento de peso para deslegitimar la instituci\u00f3n de la pena de muerte, aunque solo sea por puro pragmatismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>CERRANDO EL C\u00cdRCULO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00faltima escena del documental <em>Fourteen Days in May<\/em>, contiene un mensaje desconcertante. Despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n, los abogados de Edward Earl Johnson pudieron localizar a una mujer que manifest\u00f3 haber permanecido con Edward el d\u00eda y hora de los hechos en un sal\u00f3n de billar. Preguntada acerca de por qu\u00e9 raz\u00f3n no declar\u00f3 dicha circunstancia durante el Juicio, esta mujer Negra, natural de uno de los territorios m\u00e1s racistas de los Estados Unidos&nbsp; manifest\u00f3: \u201clo hice, pero entonces un agente de polic\u00eda me dijo que me largase a mi casa, y me ocupara de mis propios asuntos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">FUENTES&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.odmp.org\/officer\/13440-town-marshal-j-t-jake-trest\">https:\/\/www.odmp.org\/officer\/13440-town-marshal-j-t-jake-trest<\/a> P\u00e1gina Web de la Officer Down Memorial Service, en honor a los agents de Polic\u00eda ca\u00eddos en acto de servicio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/law.justia.com\/cases\/federal\/appellate-courts\/F2\/806\/1243\/45715\/\">https:\/\/law.justia.com\/cases\/federal\/appellate-courts\/F2\/806\/1243\/45715\/<\/a> P\u00e1gina Web de Justicia US Law, que contiene la Sentencia dictada por la Corte de Apelaciones de los Estados unidos en el caso de Edward Earl Johnson.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/news.wttw.com\/2020\/09\/24\/former-illinois-gov-george-ryan-we-gotta-do-away-death-penalty\">https:\/\/news.wttw.com\/2020\/09\/24\/former-illinois-gov-george-ryan-we-gotta-do-away-death-penalty<\/a> (entrevista con el ex Gobernador del Estado de Illinois, George Ryan, para WTTW News, el 24 de septiembre de 2020)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/stories\/in-ryans-words-i-must-act\">https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/stories\/in-ryans-words-i-must-act<\/a> Discurso del Gobernador George Ryan ante los alumnos de la Northwest University of Law, publicado originariamente por el New York Times el 11 de enero de 2.003)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.chicagotribune.com\/investigations\/ct-xpm-1999-11-14-chi-991114deathillinois1-story.html\">https:\/\/www.chicagotribune.com\/investigations\/ct-xpm-1999-11-14-chi-991114deathillinois1-story.html<\/a> (Art\u00edculo publicado en el Chicago Tribune, el d\u00eda 14 de noviembre de 1999, firmado por <strong>Ken Armstrong y Steve Mills)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.chicagotribune.com\/news\/ct-xpm-2013-04-29-ct-met-harrison-obit-0429-20130429-story.html\">https:\/\/www.chicagotribune.com\/news\/ct-xpm-2013-04-29-ct-met-harrison-obit-0429-20130429-story.html<\/a> (obituario del Juez de la Corte Suprema de Illinois, Moses Harrison, publicado el 29&nbsp; de abril de 2013)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/policy-issues\/innocence\">https:\/\/deathpenaltyinfo.org\/policy-issues\/innocence<\/a> (P\u00e1gina web del Death Penalty Information Center)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/www.joaquinjosemartinez.com\/\">http:\/\/www.joaquinjosemartinez.com\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ExS7UxodO1w\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ExS7UxodO1w<\/a> (entrevista con el Alcaide Don Cabana)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-reprieve-us wp-block-embed-reprieve-us\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"9e2PLIX0NI\"><a href=\"https:\/\/reprieve.org\/us\/client\/edward-earl-johnson\/\">Edward Earl Johnson<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"&#8220;Edward Earl Johnson&#8221; &#8212; Reprieve US\" src=\"https:\/\/reprieve.org\/us\/client\/edward-earl-johnson\/embed\/#?secret=ytE2UrNaWM#?secret=9e2PLIX0NI\" data-secret=\"9e2PLIX0NI\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">MANUEL EIRIZ GARC\u00cdA. JUEZ EN EL VENDRELL, TARRAGONA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fourteen Days in May, documental producido en 1988 por la cadena brit\u00e1nica BBC, es probablemente el relato videogr\u00e1fico m\u00e1s crudo y directo de la pena de muerte en los Estados Unidos. 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