{"id":558,"date":"2022-05-10T07:13:36","date_gmt":"2022-05-10T07:13:36","guid":{"rendered":"https:\/\/enjusticia.es\/?p=558"},"modified":"2022-05-10T07:13:43","modified_gmt":"2022-05-10T07:13:43","slug":"la-apropiacion-indebida-de-un-dominio-de-internet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enjusticia.es\/?p=558","title":{"rendered":"<strong>LA APROPIACI\u00d3N INDEBIDA DE UN DOMINIO DE INTERNET<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Daniel Gonz\u00e1lez Uriel<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Juez<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Doctor en Derecho<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Sentencia de la Sala 2 del Tribunal Supremo (STS) n\u00fam. 354\/2022, de 7 de abril, ECLI:ES:TS:2022:1464, ponente Excmo. Sr. D. Manuel Marchena G\u00f3mez, aborda por primera vez, en la jurisprudencia del Alto Tribunal, la posibilidad de apreciar el delito de apropiaci\u00f3n indebida en relaci\u00f3n con un dominio de Internet. A la vista de esta novedad, y ante el inter\u00e9s que suscita todo lo atinente a la ciberdelincuencia, as\u00ed como las m\u00faltiples aristas que puede presentar el tema, en esta entrada del Blog llevaremos a cabo una s\u00edntesis de la resoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Antes de efectuar dicha exposici\u00f3n, debemos consignar qu\u00e9 entendemos por dominio de Internet. En el sentido coloquial de la expresi\u00f3n podr\u00edamos describir este elemento como el nombre de la p\u00e1gina web. De un modo m\u00e1s t\u00e9cnico, el Diccionario Panhisp\u00e1nico del Espa\u00f1ol Jur\u00eddico nos se\u00f1ala que se trata de la <em>\u201ccadena de caracteres alfanum\u00e9ricos que define un \u00e1mbito de internet perteneciente a la misma persona f\u00edsica o jur\u00eddica y que permite identificar los distintos recursos y dispositivos conectados a internet de esta\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em>Con car\u00e1cter previo al an\u00e1lisis de la sentencia, forzoso es convenir en la importancia que tiene un dominio de Internet en todas las esferas de relaci\u00f3n en que, como usuarios de las TIC, interactuemos con dichos elementos. Pensemos en la repercusi\u00f3n en el tr\u00e1fico econ\u00f3mico cuando accedemos a la p\u00e1gina web de una empresa prestadora de bienes y servicios: la posibilidad de adquirir productos online, de contratar a la entidad, de ponerse en contacto con ella mediante las pesta\u00f1as habilitadas para comunicaciones; asimismo, los espacios de publicidad que se encuentran en dicha web, las propias funcionalidades de la p\u00e1gina, etc. Todos estos elementos fluyen, de modo correlativo, de la existencia de nombre de dominio, que opera como portillo de acceso a dichas posibilidades relacionales en el ciberespacio. A su vez, y en el caso de mercantiles, entidades o sociedades de relevancia y repercusi\u00f3n p\u00fablicos, pueden surgir r\u00e9plicas de tales nombres de dominio, simulaciones o aproximaciones -m\u00e1s o menos burdas-, que pueden ser eficaces para inducir al cibernauta a acceder a tales dominios y, en demasiadas ocasiones, cibervictimizarle. Sin \u00e1nimo de agotar la materia, no podemos obviar que en muchos supuestos de ciberdelincuencia -significadamente en ataques de <em>phishing<\/em> y en env\u00edo de <em>malware<\/em>&#8211; se simulan los nombres de dominio, as\u00ed como las direcciones de correo electr\u00f3nico, lo que propicia multitud de defraudaciones online ante el desconocimiento del receptor de la comunicaci\u00f3n, dado que en una primera lectura aparenta ser el dominio web leg\u00edtimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con esta breve introducci\u00f3n \u00fanicamente queremos resaltar la importancia que tiene el nombre de dominio, como elemento identificativo de acceso, como denominaci\u00f3n en el \u00e1mbito virtual. Se trata de la carta de presentaci\u00f3n en Internet, ya sea de una persona f\u00edsica o jur\u00eddica. Por lo tanto, la pregunta que nos surge es: \u00bfresulta posible calificar como delito de apropiaci\u00f3n indebida el empleo de tal signo distintivo? Pues a esta cuesti\u00f3n, precisamente, responde la meritada resoluci\u00f3n de la Sala 2\u00aa del TS. En apretada s\u00edntesis debemos mencionar algunos aspectos relevantes de los hechos probados para, a continuaci\u00f3n, exponer los argumentos jur\u00eddicos que brinda la Sala. Ojo, qued\u00e9monos con las fechas que se ir\u00e1n indicando, porque son relevantes de cara a la resoluci\u00f3n final \u2013alerta <em>spoiler<\/em>-. Podemos iniciar la narraci\u00f3n de los hechos destacando que en el a\u00f1o 2010 se constituy\u00f3 por Eulogio la asociaci\u00f3n denominada <em>\u201cAlfa Educaci\u00f3n para una Salud Integral\u201d<\/em>. Se trataba de una asociaci\u00f3n con fines religiosos, en concreto, la divulgaci\u00f3n de contenido religioso de la Iglesia Adventista. En dicha entidad tambi\u00e9n participaban Fernando, Fausto y Germ\u00e1n. La secretaria general era Salom\u00e9. Pues bien, para difundir el contenido audiovisual de dicho credo, en fecha 4 de agosto de 2010, tales sujetos crearon el dominio de Internet <a href=\"http:\/\/www.alfatelevisi\u00f3n.org\">www.alfatelevisi\u00f3n.org<\/a>. Dicho dominio se renov\u00f3 el 18 de julio de 2011 por un plazo de 9 a\u00f1os, y se abonaron los correspondientes importes de 9,69. Los integrantes de la asociaci\u00f3n dispon\u00edan de las contrase\u00f1as de acceso al dominio web. Cabe agregar que crearon una cuenta bancaria, a nombre de la asociaci\u00f3n, en la entidad CAIXABANK, a la que sus feligreses pod\u00edan destinar sus donativos, y que la contrase\u00f1a de la cuenta la ten\u00edan, cuando menos, Salom\u00e9 y Fausto; asimismo, estaba vinculada a una cuenta de la aplicaci\u00f3n PayPal, ligada al correo electr\u00f3nico paypal@alfatelevision.org. Estas cuentas eran publicitadas en la citada p\u00e1gina web. A mayor abundamiento conviene subrayar que el d\u00eda 17 de mayo de 2013 se registr\u00f3 la marca <em>\u201cAlfa Televisi\u00f3n\u201d<\/em> a favor de la asociaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, una serie de desavenencias en el seno de la entidad llevaron a que, mediante Acuerdo de la Junta de fecha 2 de junio de 2014, Eulogio, Fernando, Fausto y Germ\u00e1n fueron cesados como miembros de la asociaci\u00f3n. No obstante, en el mes de marzo de 2014, con car\u00e1cter previo a dicho cese, Eulogio, Fernando, Fausto y Germ\u00e1n constituyeron la asociaci\u00f3n <em>\u201cAlfa Salud Total\u201d<\/em>, y registraron a su nombre, el d\u00eda 20 de marzo de 2014, la marca <em>\u201cAlfa TV\u201d<\/em>. Conviene destacar que el fin societario de Alfa Salud Total era id\u00e9ntico al de la sociedad primigenia. Con anterioridad, el 6 de marzo de 2014, Fausto cambi\u00f3 la contrase\u00f1a de acceso a la cuenta PayPal de Alfa Televisi\u00f3n, por orden de Fernando y con conocimiento de Eulogio y de Germ\u00e1n. En la misma fecha, Fausto cambi\u00f3 la contrase\u00f1a de acceso al dominio <a href=\"http:\/\/www.alfatelevisi\u00f3n.org\">www.alfatelevisi\u00f3n.org<\/a>, con lo que bloque\u00f3 el acceso a Salom\u00e9, secretaria general de la asociaci\u00f3n \u2013y, a la postre, denunciante de estos hechos\u2013. A su vez, Fausto \u2013nuevamente en connivencia con Fernando, Eulogio y Germ\u00e1n\u2013 llev\u00f3 a cabo una serie de cambios en dicha p\u00e1gina web, puesto que modific\u00f3 la titularidad de la p\u00e1gina, a favor de Alfa TV, con lo que dicho dominio se integr\u00f3 en el activo patrimonial de la nueva asociaci\u00f3n. A ello hemos de agregar que se mantuvo el formato original de la p\u00e1gina web primigenia, aunque se alteraron el nombre de la entidad, los tel\u00e9fonos de contacto y los n\u00fameros de cuenta bancaria. Cabe destacar que el citado dominio no fue restituido a Alfa Televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un aspecto relevante en este relato, y que conviene no pasar por alto, viene representado por el hecho de que el d\u00eda 10 de abril de 2014 los recurrentes enviaron un correo electr\u00f3nico a los seguidores y donantes de Alfa Televisi\u00f3n, en que figuraba un bolet\u00edn informativo en que se les daba cuenta de los cambios en las cuentas bancarias para las donaciones, sin que llevasen a cabo ninguna explicaci\u00f3n adicional. El 11 de abril, al d\u00eda siguiente, Salom\u00e9 remiti\u00f3 una comunicaci\u00f3n a tales donantes en los que les informaba de que se trataba de dos asociaciones distintas, con n\u00fameros de cuenta diversos. Por \u00faltimo, en fecha 17 de abril de 2014, los creadores de la nueva asociaci\u00f3n enviaron a tales donantes un nuevo bolet\u00edn informativo en el que explicaban que hab\u00edan constituido una nueva entidad, con nombre, n\u00fameros de tel\u00e9fono y de cuentas distintos. Adem\u00e1s, el relato de hechos probados consigna que las donaciones que se verificaron a favor de la nueva entidad tuvieron lugar, en todo caso, con posterioridad a dicho 17 de abril de 2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con este sustrato f\u00e1ctico, la Audiencia Provincial de Guadalajara, mediante su Sentencia n\u00fam. 24\/2019, de 13 de diciembre, conden\u00f3 a Eulogio, Fernando, Fausto y Germ\u00e1n como autores de una falta de apropiaci\u00f3n indebida del art. 623.4 CP \u2013recordemos que, desde el 2015, las faltas fueron suprimidas del CP y sustituidas, en su caso, por los delitos leves\u2013, y absolvi\u00f3 a los cuatro acusados \u2013y a Alfa Salud Total- de los delitos de descubrimiento y revelaci\u00f3n de secretos, estafa y apropiaci\u00f3n indebida por los que fueron acusados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los cuatro condenados recurrieron en casaci\u00f3n ante la Sala 2\u00aa del TS. En cuanto a los argumentos que da el Alto Tribunal, debemos referir que comienza su disertaci\u00f3n aludiendo a la variedad de delitos que pueden surgir mediante el uso de los dominios de Internet, aludiendo al <em>\u201ccybersquatting o dominio-okupaci\u00f3n\u201d<\/em> y lo califica como un fen\u00f3meno criminol\u00f3gico bajo el que se pueden cobijar <em>\u201cmuy distintas realidades\u201d<\/em>. Anota la Sala que algunas de las conductas que pueden afectar al dominio de Internet tienen su mecanismo de soluci\u00f3n de conflictos extra muros del Derecho Penal, ya que existen otros sistemas de composici\u00f3n m\u00e1s \u00e1giles que la v\u00eda jurisdiccional penal, y alude al <em>\u201cdestacado papel de la ICANN (Corporaci\u00f3n para la Asignaci\u00f3n de Nombre y N\u00fameros de Internet) en la pol\u00edtica de resoluci\u00f3n de disputas de nombres de dominios (Uniform Domain-Name Dispute-Resolution Policy -UDRP-)\u201d<\/em>, con lo que ser\u00eda una v\u00eda m\u00e1s id\u00f3nea para la composici\u00f3n de algunos litigios, por lo que aboga por la soluci\u00f3n arbitral en los supuestos de <em>ciberokupaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No obstante, la propia Sala es consciente de la variedad de bienes jur\u00eddicos que pueden verse conculcados en supuestos como el enjuiciado, por lo que efect\u00faa una menci\u00f3n a que, en algunas ocasiones, es dable que el nombre de dominio constituya <em>\u201cel instrumento para una vulneraci\u00f3n de derechos de la propiedad intelectual o industrial\u201d<\/em>, por lo que, en tales supuestos, habr\u00e1 de estarse a los arts. 270 y ss. CP. No queda aqu\u00ed la posible subsunci\u00f3n, sino que en otros supuestos \u2013a los que aludimos de pasada con car\u00e1cter previo\u2013 el nombre de dominio es el elemento a trav\u00e9s del cual se vehicula la estafa inform\u00e1tica del art. 248.2 CP \u2013aunque la STS aluda al art. 249.2 CP, lo que se disculpa, ya que hasta el mejor escribano echa un borr\u00f3n\u2013. Tampoco olvida la STS que comentamos la posibilidad del sabotaje inform\u00e1tico del art. 264 CP, cuando enuncia que <em>\u201cinutilizar la funcionalidad y el acceso de una p\u00e1gina web atacando un nombre de dominio podr\u00eda tener pleno encaje en el apartado 1\u00ba de aquel precepto, pues hacer \u00ab&#8230;inaccesibles datos, programas inform\u00e1ticos o documentos electr\u00f3nicos ajenos\u00bb ofrece una tipicidad adaptable a conductas como las descritas\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si bien, tras citar tales posibilidades, se ci\u00f1e a si es factible o no su tipificaci\u00f3n como delito de apropiaci\u00f3n indebida. Varias matizaciones hemos de realizar a este respecto antes de proseguir con la ex\u00e9gesis de la resoluci\u00f3n: el delito de apropiaci\u00f3n indebida se modific\u00f3 en el a\u00f1o 2015, si bien los hechos enjuiciados tuvieron lugar en el a\u00f1o 2014, es decir, antes de la reforma operada por la LO 1\/2015. Hecha esta breve acotaci\u00f3n, debemos continuar subrayando que en la sentencia de instancia se plasmaba, de modo did\u00e1ctico, que <em>\u201cel dominio de Internet est\u00e1 entre los activos de una empresa, pues conforme al Plan General de Contabilidad constituye fondo de comercio, como la marca o la clientela, que implican valor para la empresa, y que, en el caso de transmisi\u00f3n debe ser valorado econ\u00f3micamente. El dominio de Internet por medio del cual cualquier persona puede contactar con su titular a trav\u00e9s de Internet, consultando su p\u00e1gina web, haciendo pedidos a trav\u00e9s de ella, o realizando m\u00faltiples comunicaciones, es sin duda un activo que el titular del mismo no desea perder pues es la forma de estar en este mercado virtual. Por ello, existen registros, derechos de uso y tasa que deben ser abonadas por el titular para gozar de protecci\u00f3n frente a usos indebidos\u201d<\/em>, por lo que conclu\u00eda que dicho nombre de dominio constitu\u00eda un activo de la sociedad que era susceptible de apropiaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No obstante, la Sala 2\u00aa, pese a alabar los esfuerzos argumentales de la resoluci\u00f3n impugnada, estima que no se da en este caso un delito de apropiaci\u00f3n indebida del nombre de dominio <a href=\"http:\/\/www.alfatelevision.org\">www.alfatelevision.org<\/a>. Para arribar a esta conclusi\u00f3n, el Alto Tribunal advierte que el art. 252 CP anterior a la reforma del a\u00f1o 2015 ensanchaba el \u00e1mbito de la tipicidad, <em>\u201cal incluir en \u00e9l \u00abdinero, efectos, valores (&#8230;) o cualquier otro activo patrimonial\u00bb\u201d<\/em>. Con posterioridad, la STS expresa la novedad que supuso en nuestro ordenamiento el tratamiento diferenciado el delito de apropiaci\u00f3n indebida <em>-\u201cpropiamente dicho\u201d<\/em>&#8211; y de administraci\u00f3n desleal, en los arts. 252 y 253 CP, seg\u00fan la redacci\u00f3n actual. Avanza la Sala que <em>\u201cla inclusi\u00f3n del nombre de dominio entre los activos patrimoniales de cualquier empresa -afirmaci\u00f3n incuestionable, pues posee un valor econ\u00f3mico- no conduce de forma inexorable a concluir que la indebida utilizaci\u00f3n de ese dominio es constitutiva de un delito de apropiaci\u00f3n indebida\u201d<\/em>. Si bien, pone el foco de atenci\u00f3n en otro elemento del tipo objetivo de apropiaci\u00f3n indebida \u2013tanto en su redacci\u00f3n previgente como en la actual\u2013 y, adem\u00e1s de la supresi\u00f3n del objeto material \u201cactivo patrimonial\u201d, a\u00f1ade que es preciso que el sujeto activo haya recibido dicho objeto con contenido econ\u00f3mico en <em>\u201c&#8230;dep\u00f3sito, comisi\u00f3n o custodia, o que les hubieran sido confiados en virtud de cualquier otro t\u00edtulo que produzca la obligaci\u00f3n de entregarlos o devolverlos\u201d<\/em>. Y, precisamente, la Sala centra sus esfuerzos argumentativos en plasmar que, del relato de hechos probados, no se colige dicho elemento t\u00edpico, atendiendo a las fechas de constituci\u00f3n de la entidad, de modificaci\u00f3n de contrase\u00f1as y, en \u00faltima instancia, a la fecha del Acta de la junta por la que se cesaba a los recurrentes en su condici\u00f3n de asociados de la entidad primigenia. As\u00ed las cosas, la Sala fija como <em>dies ad quem<\/em> dicha fecha del 2 de junio de 2014 a la que aludimos con anterioridad, y expresa que todos los hechos investigados se llevaron a cabo con anterioridad a dicha fecha. De modo gr\u00e1fico se indica: <em>\u201c(m)al puede hablarse de un apoderamiento del nombre de dominio cuando son los propios titulares de ese nombre de dominio los que efect\u00faan, en el ejercicio de las funciones que hasta ese momento ostentaban en la asociaci\u00f3n, las acciones para obstaculizar a Salome -secretaria general de la misma asociaci\u00f3n- el acceso a la URL y as\u00ed redireccionar a todos los donantes a un nuevo dominio creado ya por los acusados. Todas las acciones imputadas en el factum y que habr\u00edan desembocado en la apropiaci\u00f3n indebida del nombre de dominio fueron realizadas con anterioridad a su cese formal como miembros de la asociaci\u00f3n Alfa Educaci\u00f3n para una Salud Integral\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque la Sala reconoce en dicha resoluci\u00f3n que la creaci\u00f3n de otra entidad y el empleo del nombre de dominio anterior pueden suponer un acto de deslealtad, estima que <em>\u201ctampoco ahora la deslealtad es suficiente por s\u00ed sola para ser calificada como constitutiva de un delito de administraci\u00f3n desleal, en los t\u00e9rminos descritos en el art. 252 del CP. El nombre de dominio, por m\u00e1s que tenga una significaci\u00f3n econ\u00f3mica, no es objeto de administraci\u00f3n por quienes forman parte del cuadro directivo de la asociaci\u00f3n. Se debilitan as\u00ed los elementos del tipo objetivo que define el art. 252 del CP\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em>Por \u00faltimo, y al igual que la sentencia de instancia, la Sala 2\u00aa descarta que se d\u00e9 un delito de estafa, para lo que atiende a la prueba testifical practicada ante la Audiencia y valorada en la resoluci\u00f3n combatida, ya que los donantes de la nueva entidad manifestaron que hab\u00edan llevado a cabo las transferencias con conocimiento del cambio de asociaci\u00f3n y en atenci\u00f3n, precisamente, a la figura de Eulogio. As\u00ed las cosas, y dejando al margen los aspectos relativos a los principios del <em>know-how<\/em> \u2013ya que <em>\u201cla asociaci\u00f3n posteriormente constituida basaba toda su estrategia de difusi\u00f3n y financiaci\u00f3n en las t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n puestas en marcha por Alfa Educaci\u00f3n para una Salud Integral\u201d<\/em>\u2013 no discutidos en la instancia, y que no se podr\u00edan valorar en atenci\u00f3n a la vigencia del principio acusatorio, la Sala 2\u00aa rechaza la subsunci\u00f3n en el delito de estafa de tales conductas. Por todo ello, casa la sentencia recurrida y dicta una nueva resoluci\u00f3n en que absuelve a los recurrentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como podemos observar, se trata de una sentencia reca\u00edda sobre una materia novedosa, de la que se han hecho eco varios medios de comunicaci\u00f3n social, en los que se ha enfatizado en que se trataba de la primera ocasi\u00f3n en que el TS se pronunciaba sobre la posible subsunci\u00f3n en el delito de apropiaci\u00f3n indebida de las conductas por las que se emplea un nombre de dominio y no se restituye. Con todo, podemos convenir en que esta resoluci\u00f3n no zanja la multitud de supuestos de hecho que se podr\u00edan dar en casos similares o, cuando menos, parecidos. As\u00ed las cosas, resta por saber cu\u00e1l hubiera sido el criterio jurisprudencial si los actos enunciados se hubieran cometido cuando los recurrentes ya hab\u00edan sido cesados de la asociaci\u00f3n, qu\u00e9 encaje hubiera tenido su conducta. De esta manera, la Sala 2\u00aa ha resuelto este caso tomando como elemento principal el aspecto cronol\u00f3gico y el t\u00e9rmino dentro del cual se hab\u00edan desarrollado tales actos de cambio de contrase\u00f1as, modificaci\u00f3n del aspecto de la p\u00e1gina web y dem\u00e1s. Por lo tanto, habr\u00e1 que estar expectantes a esta embrionaria jurisprudencia sobre apropiaci\u00f3n indebida y nombres de dominio de Internet. Con todo, no podemos olvidar que la ciberdelincuencia va ganando espacio, a pasos agigantados, en el espectro de los delitos en general, y que es esperable que surjan nuevas problem\u00e1ticas similares o conexas. La Sala ya ha vaticinado que las conductas delictivas que recaigan sobre el nombre de dominio pueden ser subsumibles en una pluralidad de tipos delictivos, por lo que hemos de finalizar indicando que nos hallamos ante un terreno de fronteras porosas, en que se diluyen los l\u00edmites entre los delitos y en el que, a golpe de click, es factible cometer una multitud de tipolog\u00edas delictivas, con potencial afectaci\u00f3n de distintos bienes jur\u00eddicos. De ah\u00ed que, ante lo novedoso del fen\u00f3meno, debamos estar atentos a los futuros pronunciamientos de la Sala 2\u00aa del TS.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Gonz\u00e1lez Uriel Juez Doctor en Derecho &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Sentencia de la Sala 2 del Tribunal Supremo (STS) n\u00fam. 354\/2022, de 7 de abril, ECLI:ES:TS:2022:1464, ponente Excmo. Sr. D. Manuel Marchena G\u00f3mez, aborda por primera vez, en la jurisprudencia del Alto Tribunal, la posibilidad de apreciar el delito de apropiaci\u00f3n indebida en relaci\u00f3n con un dominio de Internet. 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